
LA CONTRADICCIÓN DEL ARTISTA
Soy bueno en lo que hago, no como me gustaría, pero a ello apunto; estudie como todo "profesional" en una institución de calidad media, digo media no por menospreciar, sino porque utiliza la mitad del potencial que puede brindar y esto, en parte, porque el sistema de gobierno carece de la capacidad para impulsar o reformar el sistema educativo general de nuestro país. Pero es media también, porque quienes accedemos a la educación universitaria, seremos, dicen quienes dirigen el destino del país, la futura clase medía de Perú.
El actor de teatro no comercial, tiene una sería de problemas que resuelve con ingenio, pero ese problema va creciendo en los últimos años.
Su primer problema es el sistema educativo, estamos tan bombardeados de Stanislavski, de tanto naturalismo que no exploramos a otros maestros y tampoco queremos hacerlo, este es el segundo gran problema, el conformismo, que no es más que un derivado del individualismo, donde sólo pienso en mi trabajo, en lo que hago, en lo que sé, sin embargo, ese "lo que sé" es casi nada, y digo casi nada, porque hablando entre "gitanos" el arte que nos enseñan, es en su mayoría metafísico, hipótesis que no han terminado de concretarse en lo científico, y ¿Por qué eso es un problema? Pues al no tener claro el concepto de lo que se hace (¿Qué -es lo que- hago? ¿Por qué lo hago? ¿Para qué lo hago?) Todo mi trabajo creativo es sin fondo y sólo queda en la forma, es decir en el entretenimiento.
Otro problema fundamental es la economía, muchos de nosotros tenemos que tener más de un trabajo, para poder llevar la vida que llevamos, y por lo general, esa vida no tienen compromiso social, está en la burbuja del "ego", tanto así, que muchas de nuestras obras, no tocan problemáticas del país (Se tocan obras que no tienen vigencia de importancia en nuestra coyuntura social), y si se hace, se hace de forma superficial, yo mismo soy culpable de haber hecho espectáculos que no permitían la transformación social. Y es que el problema económico del actor/actriz, se ha resuelto apuntando a servir a la clase social acomodada, a aquellos que le pueden pagar, olvidando que la mayor cantidad de peruanos, no puede darse el lujo de pagar por ver un espectáculo artístico, por dos razones, la primera porque el estado no ha promovido nunca la cultura artística para con el pueblo, todo lo contrario, le ha prohibido cultura y les ha dado puro desperdicio visual. Segundo por que la mayoría de peruan@s no tiene la economía suficiente para algo que considera inservible, por ello prioriza gastar el dinero en las necesidades básicas, que es, en su lógica, lo correcto.
Para transformar la sociedad y hacer de nuestro trabajo algo sostenible:
Primero, debemos sacar nuestro arte a las calles, generar interés en la población, ese arte debe tener un carácter de transformación, no sólo mostrar por mostrar, sino la idea clara de lo que se está brindando.
Segundo, debemos habilitar espacios culturales de libre acceso en las comunidades, estos espacios pueden ser con o sin techo, lo importante es tener puntos de concentración.
Tercero, estás concentraciones deben ser frecuentes, una o dos veces a la semana, con puntualidad, es importante persistir en este punto, pues así se brindará a la comunidad, una opción distinta al de la televisión actual.
Cuarto, en este espacio se debe crear grupos culturales, es decir los artistas deben organizarse para dictar talleres a la comunidad, pagados y no pagados, se debe fijar la dinámica de cada taller. Estos talleres o grupos, permitirán el crecimiento y difusión del trabajo.
Quinto, se debe promover la réplica de este trabajo en otros lugares de la zona, barrios, locales comunales, casas, parques, avenidas.
Sexto, debemos articular todos los lugares de concentración artística, para hacer proyectos conjuntos, festivales, movilizaciones, etc.
No basta con subirse al escenario para cambiar algo, hay que hacer más, organizarnos, generar difusión donde se necesita, impulsar el desarrollo de nuevos artistas, necesitamos crear nuevos espectáculos que cuestionen, critiquen y den propuestas al sistema de gobierno, debemos generar conciencia en la gente, y por supuesto, necesitamos investigar, olvidarnos de los maestros endiosados y mirar a otros horizontes para volver a nuestra coyuntura.
Necesitamos el arte al servicio del nuevo espectador, para su transformación, de lo contrario, que clase de artistas mediocres siguen saliendo de las escuelas de arte.
Eddy Marco Martínez Ramírez